PROPUESTA PARA UNA COLECCIÓN. GENERACIÓN DE LOS 80
La Galería Miguel Marcos ofrece en esta exposición una exhaustiva colección de pinturas seleccionadas entre los fondos que posee dicha galería, todas ellas obras de primera categoría que ilustran la década de los 80, época que supuso el retorno a la pintura y al color frente a la apuesta conceptual de los 70. Algunos ejemplos memorables ya pudieron verse en la exposición «Los años pintados» comisariada por Juan Manuel Bonet, celebrada en el año 1995 en las Drassanes Reials de Barcelona. En palabras del mismo Bonet, esta década «pintada», supone el tercer gran momento de la historia del arte del siglo XX en nuestro país, siendo los otros dos, los años veinte, con la vanguardia parisina, y los años cincuenta, con la generación abstracta.
Miguel Marcos siempre ha defendido a la generación aquí evocada, que es la suya. 17 artistas la representan con disparidad de estilos y obras. Juan Antonio Aguirre, Carlos Alcolea, Carlos Franco y Manolo Quejido dan testimonio de la intensidad de las propuestas neofigurativas madrileñas.
Paralelamente, en Zaragoza y Barcelona surgía la «pintura- pintura», más abstracta y radical, con referentes en la abstracción norteamericana de los 50 y la pintura francesa de los 70, que apreciamos en las obras de Xavier Grau y José Manuel Broto. Alfonso Albacete, Miguel Angel Campano y Juan Navarro Baldeweg alcanzan una primera madurez a finales de los años sesenta. Albacete venía de la figuración política con la que rompió. Campano, de formación geométrica se acercó en París a la pintura- pintura. Navarro Baldeweg, uno de los grandes nombres de nuestra arquitectura, regresó también a la pintura y el color.
Santiago Serrano, desarrolló en Madrid propuestas abstractas muy personales y sutiles. Víctor Mira, único pintor de la generación inscrito en nuestra tradición negra. Menchu Lamas, Antón Patiño y Antón Lamazares, entre la euforia pictoricista de los 80 y el salvajismo alemán, pertenecen al núcleo inicial de «Atlántica», el primer movimiento importante de la escena gallega de la posguerra.
Miquel Barceló, Ferran García Sevilla y José María Sicilia constituyen un ejemplo de como se asimiló en España de un modo creador el neo-expresionismo alemán y la transvanguardia italiana. Barceló, matérico y figurativo; García Sevilla, ex-conceptual retornado a la pintura a comienzos de los 80, y Sicilia que evoluciona desde el expresionismo hacia una gran pasión por lo sublime.






