APOLOGÍA DEL ÉXTASIS

VÍCTOR MIRA
02.05 - 03.06.2002

REFLEXIÓN ACERCA DE LA COMUNIDAD DE LOS 12 (La Última Cena):

Los doce le vieron trocear un pan y dar un pedazo a cada uno. Este es mi cuerpo, dicen que dijo, pero no sería verdad sino yuta para el éxtasis. Luego, les dio vino a beber asegurando que se trataba de su propia sangre.

Jesús es, desde entonces, el camino hacia el comer y el beber. Y éstos, símbolos de experiencias personales y sobre todo comunales. Carne blanca de pollo asociada con el pescado para banquetes, por lo tanto, pescado en la saliva de los doce en la cena unificadora, donde lo divino disolvió su yo en un renunciamiento de conquista.

Cena donde el chamán preparó el brebaje alucinógeno, para que los 24 ojos de los corvos sabios mirasen a través de su herida, rompiendo en pedazos el icono clásico y lamido de la cena como imagen del buen cocinar.

Víctor Mira

 

MOODS:

Soy Marilyn Monroe confinado en el arte como ella en la benevolencia espiritual de su carne. Memoria que arde dolorosa, arrancando imágenes al trauma que hizo del artista un delincuente que solitario testimonia desnudo.

Soy Marilyn Monroe espejo liberado que en la soledad de la Quinta del Sordo colorea las pinturas negras con su rimmel, su colorete y su lápiz de labios.

Espejo limpio de distorsiones donde se rebela la metafísica de la carne abandonada, como una voz despojada que desprende como perfección artística, un peligro de muerte.

Mirada enamorada que testimonia desnuda. Artista sin red. Artista sin trinchera. Arte que sobrevive en el áurea del artista.

Imágenes inalcanzables que como afirma Porfino, se generan en la mente a partir del agua, contradiciendo la idea de que la naturaleza del artista es de base epiléptica.

Perfume del alma que surge de unas pinturas que, como diría Beethoven a Shindler de sí mismo, han pasado por el cocido, el hervido y el asado.

Víctor Mira

 

IMÁGENES BINOCULARES:

Estas pinturas son el resultado de una visión que consiste en una convergencia simultánea de dos ejes visuales fusionándose por acto psíquico cerebral las dos imágenes periféricas en una síntesis unificadora.

Luz y sombra que somos sostenidos en la constancia del cotidiano vivir.

Víctor Mira

Munich, 2002