SOBRE LO SUBLIME

MICHAEL BIBERSTEIN, ALAN CHARLTON, GLEN RUBSAMEN
18.05 - 30.06.2006

Sobre lo Sublime se conforma con obras de tres de las figuras más relevantes de la escena artística internacional. Las diferencias entre ellos se superan por la concurrencia de un denominador común: la búsqueda de lo Sublime. Desde la espiritualidad que impregna la obra de Michael Biberstein; hasta la sutileza e infinita riqueza de las pinturas de Alan Charlton, pasando por la novedosa interpretación del paisaje, a la vez feroz y moribundo, que realiza Glen Rubsamen.

Alan Charlton (1948, Sheffield, Inglaterra), estudió en el Sheffield School of Art. En 1969 se traslada a Londres para estudiar en la Royal Academy of Art. En la actualidad vive y trabaja en la capital británica. La obra de Alan Charlton, tanto sus pinturas grises monócromas, como sus pinturas en partes, está impregnada por el silencio y por la visión de un universo en equilibrio marcado por la belleza del aspecto irreal de la figura geométrica.

Michael Biberstein (1948, Solothurn, Suiza) vivió y estudió en su país natal hasta 1964 cuando se traslada a Estados Unidos, realizando estudios de ciencias artísticas, a partir de entonces se desarrolla como artista de manera autodidacta. Biberstein vive y trabaja en Portugal desde 1978. Sus paisajes son pinturas de paisajes en el sentido romántico de la palabra. Biberstein apela al tradicional objetivo de este género: expresar lo sublime de la naturaleza y la relación sentimental del ser humano con el espacio natural. Este objetivo constituye a la vez el centro de gravedad de sus intereses estéticos.

Glen Rubsamen (1959, Nueva York, EEUU), vive y trabaja entre Nueva York y Los Ángeles. En 1981 acabó su formación en la U.C.L.A. y en 1992 fue becado en la Academia Americana en Roma. Rubsamen crea imágenes que juegan con la idea de simulación fotográfica, usando siluetas, contornos, un constante leit motiv, como si fueran negativos
fotográficos aún sin revelar. Su trabajo se caracteriza por un interés en reunir situaciones de gran intensidad siguiendo la tradición romántica, como atardeceres, amaneceres o vegetación exuberante.