STUDIES IN PUSSY'ISM

NICOLAI

La galería Miguel Marcos presenta la tercera muestra individual de Kristinn Nicolai:  Studies in Pussy'ism, con la que el artista islandés (Reykjavik, 1964) ofrece una serie de trabajos de reciente creación, en los que vuelve a retomar el hilo conductor de su primera exposición en París a principios de los años 80: Hommage à Mishima.

 

Conceptual y místico, poético y provocador, el artista busca representar la naturaleza en su forma más íntima, siempre relacionada con la mujer.  En su obra existe un fuerte contenido erótico, plasmado desde sus propias obsesiones, deseos y elucubraciones en un contexto donde la confluencia de las posibilidades artísticas de la belleza y la fealdad es interminable, es eterna.

 

Dentro de una atmosfera en la que predomina el negro, expresión de misterio sublime y perversión extrema, el artista envuelve sus figuras con otra gama de colores impactantes y agresivos, destacando el púrpura cardenalicio en evidente contraste con la carnalidad representada. Sus rostros de mujer, de labios considerablemente voluptuosos, y pronunciados, reflejan en realidad esa “sonrisa vertical” exclusivamente femenina, en base a connotaciones meramente sicalípticas.

 

Para Nicolai, el cuerpo de la mujer no solo es fuente de inspiración, sino de estudio y análisis constante, desde la perspectiva física al simbolismo que representa la mujer en el inicio de la vida. Con precisos trazos de pincel, a pesar de su apariencia abstracta, el ojo del artista indaga en el cuerpo que contempla. Sigue habiendo descaro en su planteamiento estético, atrevimiento en su temática, alejándose de cualquier arbitrariedad, para centrar la mirada en figuras perturbadoras, que producen a la vez atracción y rechazo, y un curioso sentimiento en el que predomina la belleza del vacío y la nada; un estado de ánimo. 

 

Con un excelente dominio del dibujo que puede apreciarse en los fondos de algunas de sus obras, Nicolai plantea veladamente construcciones arquitectónicas que representan espacios urbanos, opresivos y confinados, que le permiten plasmar la figura humana, especialmente la del hombre, en un tamaño antinatural y desproporcionado, con la finalidad de crear entornos sugerentes e incomodos, atractivos y repulsivos a la vez.

 

Kristinn Nicolai vive y trabaja entre Pekín, París, Madrid y Reykjavik. Comenzó su formación artística desde muy temprana edad en el estudio de su tío, el pintor Oddur Steinthórsson. Desde 1978 ha expuesto regularmente en museos y galerías como el National Museum Kjarvalsstadir (Reykjavik), Liliane François (Paris), Furu-Koga Gallery (Tokyo), ID Galerie (Dusseldorf), Galería Bárcena y Cía (Madrid), Elion Gallery (Beijing) o, recientemente, en la Gallery Richard, de New York.