SELF SUFFICIENT

CHIMO SERRANO

La Galería Miguel Marcos presenta por primera vez en Barcelona, la obra del fotógrafo Chimo Serrano (Valencia, 1960) bajo el título SELF SUFFICIENT.

La abstracción es uno de los géneros fotográficos menos frecuentes, a pesar de suponer un infinito campo de experimentación, donde el resultado no estandarizado ofrece sorpresas y posibilidades variadísimas. No se sujeta a normas, todo es cuestionable, la imagen, la perspectiva, la velocidad, la luz, el movimiento, el encuadre, las formas, el ángulo de visión, la fidelidad, los colores, la composición, etc. Se trata de plasmar una idea conceptual, manda lo subjetivo, la sorpresa, lo visualmente interesante, la creatividad más que la técnica, experimentación más que método. 

Estas imágenes sólo existen como fotografías y tienen valor en sí y por sí mismas, son autosuficientes; ninguna está situada en el tiempo o en el espacio, ninguna se refiere a una imprecisa realidad.

Gottfried Jäger dice: “La fotografía abstracta significa la abstracción de la fotografía. No significa la abstracción de los objetos que están en la fotografía. El tema del que se trata aquí es la abstracción de la fotografía como medio y cómo puede reducirse ésta a sus elementos intrínsecos, el proceso renuncia a algunas características que siempre han sido típicas de la fotografía y que, de hecho, son las que, desde el principio, la han convertido en un vehículo. Una de estas características, por encima de todas las demás, es su clara afinidad con la intacta realidad. La abstracción de la fotografía reduce el medio, originalmente orientado hacia el objeto, a sus componentes básicos y la despoja de sus características accidentales, no esenciales”. 

La fotografía abstracta renuncia al objeto reconocible, al momento decisivo, a casi todo lo que ha dado éxito a la fotografía convencional. No persigue la verdad automática, sino algo muy diferente. Se deforma la realidad, convirtiéndola en un medio distinto, a veces paradójico y siempre novedoso. Realidad convertida en otra realidad, la suya propia.

Son fotos autosuficientes, expresivas por sí mismas, en ellas aparecen un universo de líneas, superficies, colores, formas geométricas, texturas, volúmenes, composiciones que se aíslan, produciendo una entidad diferente y nueva. Una manifestación del mundo interior, arte completamente subjetivo que trasmite sentimientos, es la liberación del arte, que no intenta reproducir modelos o realidades.

Parece contrario a la fotografía, que surgió como un reflejo de la realidad pero que ha evolucionado hasta llegar a su propia simbología y concepto de abstracción, que aísla a nivel mental alguna cualidad de algo sobre lo que reflexionar, sin considerar el resto del objeto fotografiado.

En estas fotos podemos observar mucho más de lo que aparentan. Lo que queremos transmitir es la esencia de nuestra forma de expresión y lograr un alto grado de comunicación con el receptor de la imagen.

La vida es arte y las cosas corrientes si tienen dimensión artística, se dotan de alma y son mucho más interesantes, al verse reflejadas en una fotografía producen sensaciones que otorgan sentido a la comunicación que se busca en el arte. Arte que no es solo visual, puesto que tiene la obligación y la necesidad de ser creativo y conceptual, lo importante no es la militancia o la apariencia sino la verdad que trasmite.

Vemos imágenes que se convierten en trazos y trozos de energía. Reflejan sensibilidad, ilusión, ojo, fantasía, intuición, chispa, acción y esfuerzo; Imágenes impactantes con muchísima creatividad, llenas de mensajes y emociones.