OBRA SOBRE PAPEL

CARLOS FRANCO

HARENES, COMIDAS, AGUJEROS NEGROS Y DIARIO DE LA ESCONDIDA LUCHA DE UNA PIERNA CONTRA EL ESTAFILOCOCO DORADO

 

La galería Miguel Marcos centra la atención de su nueva exposición en el dibujo de Carlos Franco (Madrid, 1951). El dibujo aparece como espacio de investigación donde percibir el tiempo interno, y como plasmación instantánea de las ideas, sentimientos, obsesiones y algunas –muchas– irreverentes fantasías. Es un material idóneo para profundizar en los mecanismos complejos de la creación de Carlos Franco, quien trabaja con la idea de boceto como obra final.

 

Las series “Harenes” y “Comidas” se basan en la presencia de la mitología clásica y el surrealismo español, pautas procedentes de su cultura mediterránea, manifestada a través de su personal iconografía, cuyo resultado es un estilo de especial singularidad. 

 

En los “Harenes” –en palabras del propio artista– “se crea un lugar, como género pictórico, donde la intimidad de las prisioneras y el ambiente de amistad entre ellas que se presenta, contrasta con la situación de dominio.” No se puede obviar la tradición pictórica, representada por Ingres y abordada también por Picasso en la Suite 156 o por Cézanne en su famoso cuadro Las grandes bañistas.

 

Respecto a “Comidas”, en los banquetes que dibuja Carlos Franco nada parece platónico. Más allá de las nubes y los brillos diamantinos, se representa el puro placer, necesitado de pura concentración. Se rememoran de alguna forma, el lujo en las comidas de Las Bodas de Caná de Paolo Veronese y el placer de los sencillos picnics de Manet.

 

La serie de dibujos en tinta “Agujeros Negros”, marcan el paso del pincel suave oriental, a la punta roma de pinceles muy usados. La referencia para estas piezas es el dibujo oriental, con su inmediatez, directo, entendido como el movimiento que respira.

 

La última serie es “Diario de la escondida lucha de una pierna contra el estafilococo dorado”. Parafraseando a Aristóteles “Igualmente en los padecimientos y lágrimas, resulta también cierto placer, pues la pena está en la carencia y el placer en el recuerdo”. Carlos Franco recrea su accidente desde una perspectiva subyacente como raíz de lo visible. El color permite la huida del presente, tanto para el artista como para el espectador. La tecnología médica, con sus aparatos y medicinas, sirve de desasosegada inspiración para un dibujo llamativo que explota en color. Según Carlos Franco “La experiencia de un tratamiento médico largo puede configurar para el enfermo, una versión de la realidad que le permita transcenderla.”

 

Carlos Franco posee un dominio de la expresión plástica respaldado por una larga trayectoria, donde paisaje y figura forman una unidad, inspirada por la cultura clásica pero innegablemente contemporánea. Entre sus proyectos, destaca la decoración de la fachada de la Real Casa de la Panadería, en la Plaza Mayor de Madrid entre en 1989-1992, adjudicada por concurso. En el 2007 el MNCARS (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía) organizó una muestra del conjunto de su obra gráfica para ser expuesta en el Monasterio de Silos de Burgos y más tarde la gran Exposición sobre su Generación en la que ocupó una importancia central. Su presencia en ferias de arte ha sido constante; y en este momento, su obra se puede ver en Art Taipei 2022 (Taiwan).

 

Su obra forma parte de museos y colecciones públicas como: MNCARS (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía), Madrid; Colección de Arte Contemporáneo “La Caixa”, Barcelona; Colección Chirivella Soriano, Valencia; Colección Arte Contemporáneo de las Colecciones Reales, Madrid; Colección ICO (Instituto de Crédito Oficial), Madrid; ARTIUM MUSEOA, Vitoria; Colección Elion, Pekín y Chens Art Gallery, Taipei (Taiwan); Colección Ana Serratosa, Valencia, entre muchas otras.