HORIZONTES

JOSÉ MARÍA YTURRALDE

En “Horizontes, pinturas recientes”, José María Yturralde expone por cuarta vez en la Galería Miguel Marcos. En esta muestra de gran sobriedad formal, el espacio y el color parecen los protagonistas; y, sin duda, lo son. Pero, detrás de cada cuadro, hay mucho más. En cada lienzo subyacen cuestiones existenciales como el origen, el vacío, el infinito, el principio y el final y, de este modo, la muestra nos interpela a un nivel muy profundo.

La evolución de la obra de José María Yturralde es muy notable. En sus primeros trabajos, aunaba ciencia y arte, matemáticas y sensibilidad dentro de la corriente artística abstracta del arte óptico (op art, nacido en Estados Unidos en 1958). Con su obra, creaba ilusiones visuales a través de fenómenos puramente ópticos para generar una cierta ambigüedad perceptiva. En comentarios más recientes, el pintor explicó que “la forma aparentemente va desapareciendo en mi obra” y, a las estructuras geométricas, le siguen cuadros donde el color se convierte en lo primordial: primero, casi monocromo, donde el rojo es rojo; luego, sugerido y lleno de matices, donde el azul, por ejemplo, contiene zonas violáceas y grisáceas.

Esta aparente evolución hacia la desaparición de las formas y la importancia del color y del espacio son un reflejo de una inquietud personal de José María Yturralde: acercarse al “espacio primigenio, primario, relacionado con la idea del caos, del vacío, del orden y desorden; esa idea un poco oriental de la nada que también podría asumir la ciencia occidental, así como de los límites entre lo existente y lo que no es”.

A propósito de la sección de piezas tituladas Postludios, el propio autor escribe: “En la obra que presento me baso, a través del color, en la metáfora de la materia pulsante, en los procesos casi perpetuos de una espiral infinita” para destacar el interés por los conceptos de lo inefable, lo sublime y lo absoluto en la pintura. La serie de Postludios fue precedida por otra serie de Preludios; títulos con una clara referencia musical.

Resulta paradójico que cuadros tan reflexivos invoquen al silencio y, a la vez, a la música. La música tiene un papel destacable en la obra del pintor. Concretamente en los Postludios, puesto que nos sitúa frente al espacio, aguzamos el oído para escuchar la música armónica que, según Pitágoras, el cosmos crea con su movimiento. En las pinturas recientes, también nos esforzamos en escuchar el sonido que produce la vibración de energía que corta el espacio en el cuadro. Son cuadros silenciosos pero emanan un torrente de energía que sólo puede tomar forma musical, pues el arte de la música también invoca lo bello, lo sublime y lo inefable.

En sus otras obras expuestas, Izar, Dawn, Sirius o Horizon, nos situamos frente el vacío –que, paradójicamente, de allí parece nacer todo- atravesado por una línea de color, quizá energía, quizá pulsión. El color de la línea del horizonte nos induce a un determinado estado de ánimo. La importancia del color y de su repercusión en nuestro estado anímico nos remite a Rothko, quien consideraba que el color puro era el mejor método para expresar emociones, y, a su vez, a las teorías sobre la abstracción de Kandinsky. Ambos, como el propio José María Yturralde, consideran que el color actúa directamente sobre el alma y, así, puede producir emociones hondas en el espectador.

Por lo tanto, cada cuadro expuesto invita a la reflexión y la contemplación, dada su intensidad espiritual y emotiva. La obra emana un profundo contenido metafísico. Detrás de cada cuadro, adivinamos las preguntas “¿De dónde venimos?” y “¿Hacia dónde vamos?”. Con estos interrogantes, la muestra invita a los espectadores a reflexionar sobre las cuestiones más importantes para el Ser humano, unas cuestiones sobre las que se puede hablar mucho pero concluir poco. Por eso, la apuesta de tratarlo artísticamente sea la más iluminadora, porque a la vertiente intelectual se le añaden las emociones y la sensibilidad. No existe enfoque más completo que éste para acercarnos a entender el significado de la vida y de la nada.

Todas estas obras no precisan de explicaciones. El sentido surge de la experiencia íntima entre el cuadro y el observador. El arte abstracto busca encontrar significado a las eternas preguntas de la historia. Dada la grandeza de los temas que laten en estos cuadros y gracias al dominio técnico-pictórico de José María Yturralde, cada cuadro nos coloca frente al abismo de las grandes nociones de la Estética, esto es, lo sublime, lo bello, lo infinito… Alcanzar este estado de comunión con la obra y, por ende, con estas cuestiones existenciales significa una pausa en nuestras vidas ajetreadas. Por un momento, conectamos con lo más profundo del Ser; nuestra mente viaja lejos en busca de respuestas y, aunque luego no encontremos las palabras para explicarlo, sí lo habremos experimentado, lo habremos sentido. Al fin y al cabo, en una realidad donde nuestra existencia está llena de interrogantes, probablemente, la capacidad de sentir sea lo más valioso.

JOSÉ MARÍA YTURRALDE (Cuenca, 1942): Doctor en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia. Catedrático de Pintura de la Facultad de Bellas Artes de Valencia y Académico de Número de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. Influenciado por J. Albers, V. Vasarely, M.C. Escher, Sir R. Penrose y B. Fuller, en sus obras ha conjugado arte y ciencia, por ejemplo, en sus célebres Figuras Imposibles. Su paso por el MIT (Massachusetts Institute of Technology) también marcó con esta tilde científica e innovadora su obra. En España, fue el impulsor del arte cibernético y también realizó trabajos con láser y holografías. Su siguiente creación fueron las Estructuras voladoras, figuras tridimensionales capaces de volar. En sus obras más recientes, se centra en estudiar la influencia del color en las emociones y el estado de ánimo. Su obra está representada en colecciones públicas y privadas: MNCARS, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid; IVAM, Institut Valencià d’Art Modern, Valencia; Museo de Arte Abstracto Español, Cuenca; Fundación Juan March, Palma de Mallorca; Colección Los Bragales; Colección De Pictura; Brooklyn Museum de Nueva York, U.S.A.; Museo Estatal de Arte de Novgorod, Rusia; Museo de Arte Contemporáneo, Vitória, Brasil; entre otros…..