DUENDE

BILL THOMPSON

“El monocromo representa a la vez una conclusión y un punto de partida. Durante veinte años he explorado sus limitaciones, sólo para acabar humillado ante su pureza e inspirado por sus infinitas posibilidades”.

Bill Thompson, 2007

 

Con estas palabras, Bill Thompson (Ipswich, Massachussets, 1957) define la base de su obra. Sus “especies”, claramente deudoras del minimalismo, están a medio camino entre la pintura y la escultura, aunque el artista prefiere considerarlas objetos, casi como algo vivo. Porque las piezas de este creador estadounidense no buscan sino la belleza física, la pureza de sus curvas y relieves que consigue hacer ver más allá del color.

Monocromos que sólo lo son en apariencia, piezas de un solo color que consiguen llenar la habitación con sus múltiples reflejos, hipnotizando al espectador mediante la pura belleza estética. Así culmina el proceso creativo de las obras de Bill Thompson, con la interacción con un espectador que despierta con su propia presencia los reflejos que yacen en la superficie pulida de las piezas, un espejo que reivindica una belleza que, a menudo, estamos demasiado ocupados para contemplar.

En la exposición Duende, Bill Thompson muestra sus obras más recientes, que van desde las formas geométricas primitivas hasta obras con claras reminiscencias biomórficas. El espectador puede admirar la sensualidad de Split, la agresividad de Stinger o la feminidad latente en la pieza Pageant. La Galería Miguel Marcos se llena de colorido para celebrar la primera exposición individual de este artista en nuestro país.