DISEÑO-METÁSTASIS. EL DISEÑO NO ES INOCENTE

SOLER-ARPA

El artista Álvaro Soler-Arpa (Gerona, 1974), “el escultor de huesos”, muestra sus obras por segunda vez en la galería Miguel Marcos.

Bajo el título “Diseño-Metástasis”, Soler-Arpa insiste en sus conceptos fuerza: la voz de alarma sobre el consumismo, la destrucción del entorno natural y el uso de huesos y otros restos animales como materia prima para sus obras.


En esta ocasión, la exposición cuenta con piezas antiguas que comparten espacio y reflexión con otras realizadas recientemente y que se presentan por primera vez al público. Los ejes se mueven en torno al diseño como concepto ideológico, perverso y posiblemente destructor. El diseño ya no está al servicio del producto de consumo, el diseño es hoy en día la razón de ser del producto de consumo.

 

El propio artista explica el concepto que subyace en esta exposición, con el que quizá sea su discurso más contundente hasta el momento: “Casi todo a nuestro alrededor está pensado y diseñado para ser rápida y fácilmente consumible y deseable. El diseño no es inocente”. El artista considera al Diseño como la herramienta principal de la maquinaria consumista. “El diseño crea y da forma y vida al objeto de deseo que en definitiva da sentido y es el combustible que mantiene viva la máquina consumista. Es el diseño el que determina un proceso de producción destinado a persuadir y a inducir necesidades superfluas”.


NATURALEZA + DISEÑO = PRODUCTO DE CONSUMO


Combinado con el consumismo y la masificación del capitalismo más agresivo y competitivo, sufre una transmutación para convertirse en una seductora pero peligrosa herramienta estratégica al servicio del mercado”.


En esa fase, Soler-Arpa ubica la Metástasis del Diseño. El diseño de lo superficial se expande a todos los campos, lo abarca todo. Todo está diseñado, preconcebido, con la única función de agradar, gustar, complacer y finalmente generar la demanda, sin tener en consideración los impactos negativos sobre la sostenibilidad de nuestro planeta y nuestra forma de pensar.


Soler-Arpa juega con esta selección de piezas a intentar desenmascarar a un villano de incógnito que campa impune y con honores entre nosotros: El diseño superfluo y superficial sin más objetivo que generar objetos de deseo y consumismo sin sentido.