DIOS ES ZURDO

LIN MO 林墨

La Galería Miguel Marcos se complace en invitarles del 5 de diciembre al 5 de enero de 2018 a la exposición monográfica Dios es zurdo, con la producción más reciente de Lin Mo 林墨 (Harbin, China, 1962). Con anterioridad, ya se pudo contemplar su obra a través de la muestra Decarnation, (diciembre 2015), y en las colectivas de noviembre de 2014: Black Box y diciembre de 2016: Abstracción.

 

Su obra ha formado parte de numerosas exposiciones colectivas e individuales, destacando las realizadas en Asia, Europa y Estados Unidos. En 2011 se publica en China el libro: The voyage to encounter myself, un recorrido por el bagaje internacional del artista, caracterizado por la reflexión sobre la perdurabilidad del pasado y la transformación del presente.

 

En esta exposición, el pintor presenta dos series. En la primera: Dios es zurdo Lin Mo 林墨 emplea referentes sensoriales que van más allá de los límites espaciales y temporales. Las creaciones pictóricas crecen y se expanden, fruto de un proceso continuo de transformación, construcción y deconstrucción. La esencia de su pintura, que proviene directamente su alma, está expresada en la fuerza, la intensidad y la expresividad del trazo, como en los lienzos de la segunda serie La piel de color.

 

En términos materiales, emplea la técnica mixta como vehículo formal, que enumera tanto la mezcla de culturas global, como la dicotomía entre forma y espíritu, una constante en su producción artística. Oriente y Occidente dialogan en los lienzos de Lin Mo 林墨, que conjuga los valores abstractos de la Escuela YI, donde estudió la pintura abstracta en su más tierna infancia, el arte contemporáneo europeo y la influencia de la milenaria tradición china. En este contexto de búsqueda esencial de sus orígenes, el artista afirma que “saber es ignorar, el significado es no tener sentido, hacer es deshacer.”

 

La comprensión de su obra pictórica no radica exclusivamente en el resultado final, sino en el complejo proceso de creación en el cual aglutina texturas únicas y un amplio cromatismo. El proceso creativo es de varios meses de duración lo que permite al artista explorar las posibilidades plásticas de una estética muy particular. No se remite únicamente a la abstracción, sino también al proceso de transformación instantánea propia del transcurrir de la vida. Desde la experiencia vital humana el arte es más bello, más real y más impredecible.

 

Lin Mo 林墨 medita sobre la habilidad de transformación del ser humano, la dualidad entre el “yo interior” y el “yo exterior” y, también, acerca del poder de la conexión entre el individuo y la naturaleza. El artista piensa “Lo lógico produce tranquilidad en el individuo. Lo ilógico causa miedo e inseguridad.” Por esta razón, Lin Mo 林墨 busca lo impredecible, lo sensorial, lo esencial. Materializa lo inmaterial. Se expande en los límites conocidos. Transforma lo invisible en visible. Conecta mente y alma.