BLACK BOX

COLECTIVA

NICOLAI, LIN MO, CRISTÓBAL ORTEGA, DABAO

Adentrándonos en el misterio del proceso creativo contemporáneo, nos damos cuenta de que, a diferencia de otros periodos estrictamente uniformizados, existen múltiples y dispares formas de expresión que motivan las necesidades para la creación artística. Esto afecta directamente a la relación entre el público y la obra, a la acción de sumergirnos en distintas exposiciones de arte. A menudo, éstas se convierten no sólo en un placer para los sentidos, sino en un laberinto de preguntas que dan lugar a un complejo ejercicio de investigación para su descodificación. En este momento, en el que navegamos por una avalancha informativa y de propuestas fragmentadas, quizás sería necesaria una caja negra para entender lo que ha ocurrido en el proceso creativo, tanto de la obra de arte como de la exposición en sí. 


Con “Black Box” la Galería Miguel Marcos presenta cuatro artistas procedentes de China, dos de ellos de origen europeo: Nicolai, Lin Mo, Cristóbal Ortega y Dabao. Estos artistas se reúnen por primera vez en el año 2013 en el Desierto Kubuqi, en Mongolia Interior, invitados a participar en la “Cumbre Internacional para la Reforestación del Desierto”, organizada por la Elion Company Ltd. Tras este accidental encuentro, y a pesar de las evidentes diferencias expresivas, éstos deciden poner en diálogo sus discursos artísticos y unirse, exponiendo de forma colectiva a través de distintas muestras por museos y galerías de todo el mundo. En este diálogo, se encuentra el negro vacío de Nicolai con las líneas celestiales de Lin Mo; los vibrantes pigmentos de Cristóbal Ortega con la hermosa simplicidad de Dabao. 

La fusión de estos cuatro artistas ha sido comparada con la de los cuatro elementos esenciales del universo: tierra, agua, aire y fuego. Una puntualización inicial que sirve para entender las diferencias que sus proyectos artísticos guardan entre sí. Desde la remota Islandia, ebria de volcanes y sagas, hasta la España roja y dorada de la sangre y las espigas, pasando, cómo no, por China, que aporta sus pinceles milenarios al —ahora sí— concierto cuatripartito, los cuatro artistas entregan lo mejor de sí mismos en un proceso de aniquilación creativa, de vaciado anímico, que genera belleza en cada una de sus fases. Una belleza que ha dejado de ser aristotélica y que incluye, desde la aurora del impresionismo en el quehacer pictórico europeo, fundamentos de nuevo cuño en los que hay lugar para lo feo, lo sublime, lo delirante, lo pop, lo imperceptible o lo terrorífico. 

De este viaje se vislumbra un arte que es, hoy más que nunca, el campo en el que se libra la batalla contra la mediocridad; el palenque espiritual donde ha de celebrarse el último torneo. Aquél en el que no habrá ni vencedores ni vencidos y en el que todos tendrán su premio, que consistirá en una visita a la caverna donde las ideas platónicas ejercen su despótico reinado. Bienvenidos sean, pues, estos cuatro jinetes del nuevo Apocalipsis a la frontera de la plenitud que ellos mismos han configurado. Nicolai, Lin Mo, Cristóbal Ortega y Dabao se presentan como tejedores de una tela de Penélope que nunca perderá color, forma o textura, pues está hecha con los mismos hilos con los que se tejen los sueños. 

NICOLAI (Reykjavik, Islandia, 1964). Vive y trabaja entre Pekín, París, Madrid y Reykjavik. Comienza su formación artística desde muy temprana edad en el estudio de su tío, el pintor Oddur Steinthórsson. Su obra se caracteriza por un negro profundo que se presenta vacío, así como por un erotismo sacrílego y sacrificial. Su conceptualismo simbólico transmite una poética visión de la naturaleza y sus leyes eternas. Realiza su primera exposición individual en París en 1980, “Hommage à Mishima”. Desde entonces su obra ha sido expuesta en galerías y museos de todo el mundo.


LIN MO (Harbin, China, 1962). Vive y trabaja entre Pekín y París. En 1984 obtiene el título de Bellas Artes en la LAFA, Luxun Academy of Fine Art (Shenyang, China). En 1990 recibe una beca para estudiar en la Universidad de Barcelona, donde trabaja en una asociación de intercambio cultural entre China y España hasta 1996. Realiza exposiciones individuales y colectivas en países como China, España, Francia, Italia o Estados Unidos. Su pintura se presenta con un pulso caligráfico en forma de paisajes neuronales en perfecta armonía con los de la tierra.


CRISTÓBAL ORTEGA (Alhaurín de la Torre, Málaga, 1970). Vive y trabaja entre Pekín y Málaga. Estudia Arquitectura en la Universidad de Sevilla, dedicándose profesionalmente a la pintura desde los años 90. En el 2009, y tras una exposición en el Instituto Cervantes de Pekín, decide instalarse en China. Su obra se caracteriza por la representación de sucesiones de notas pictóricas de diversos timbres y formas, armonizadas como en una arrebatadora partitura. 


DABAO [LI YONGMING] (Shandong, China, 1975). Vive y trabaja en Beijing. Estudia arquitectura y pintura a nivel profesional entre 1992 y 1998. En 1998 crea Dabao Design Studio. En 2003 se establece en la comunidad de artistas Songzhuang. A partir del año 2010 su obra se caracteriza por la utilización de la pintura de arena sobre lienzo, así como por una reflexión continua a partir de su visión de lo doméstico y lo sagrado.