ASTERISCOS ROTOS

DENNIS HOLLINGSWORTH

La Galería Miguel Marcos se complace en invitarles a la exposición Asteriscos rotos, que presenta la obra reciente del artista americano Dennis Hollingsworth (Los Ángeles, EE. UU., 1956).

Contextualizado en sus inicios en el marco de los nuevos expresionistas americanos, su actitud ante el arte y la pintura se materializaron en una aporía inducida por una fascinación romántica con lo ilimitado y en un extraño deseo de desmaterializar la pintura en “pura visualidad”.

En la obra de Hollingsworth se plantean  algunas de las cuestiones básicas del arte abstracto como el poder absoluto del arte, la emancipación de convenciones y la revolución espiritual para expresar aquello que resta oculto a los sentidos.

 

En palabras del crítico de arte Juan Bufill, “La obra de Dennis Hollingsworth (1956) me parece un excelente y claro ejemplo de pintura propia del siglo XXI, diferente de la pintura anterior, de la cual es una consecuencia. Su pintura es abstracta y a la vez muy física y concreta. Ciertos aspectos de ella permitirían definirla como materialista, o también estructuralista, pues posee una subrayada sintaxis plástica, donde se despliegan y relacionan un determinado repertorio de elementos formales y materiales y de procedimientos técnicos. Pero al mismo tiempo es una pintura que no se conforma con desplegar ejercicios de estilo de carácter estructuralista y sabe evocar y sugerir experiencias vitales y existenciales”. 

La introspección por las técnicas de la creación lleva al artista a nuevas maneras de concebir el acto creativo. Esta nueva dirección en la que mantendrá la esencia de su obra, se caracterizará por la importancia del dibujo, así como por la introducción de nuevos elementos como los asteriscos, motivo naturalista que nos recuerda que hay algo oculto tras el mismo, y que nos acerca a un aura de mediterraneidad.

En sus cuadros se observa el torbellino multicolor de su paleta, que se torna casi fauvista combinada con la psicoanálisis de la creación, dando lugar a una obra cargada de simbolismo y emociones, en la que se intuyen la libertad y la contención, el libre albedrío y la matemática pura, el caos originario y la más armoniosa confusión de la fantasía.

En su estética Theodor Adorno decía que “las obras de arte son algo más que existencia, pero no por causa de algo existente, sino por su lenguaje” (Teoría Estética, Taurus, 1992). A pesar de que en Hollingsworth asistimos a una reconceptualización de las maneras de entender y hacer el arte, su obra está cargada de reminiscencias a la tradición de las vanguardias artísticas y en ellas se percibe la influencia de Joan Miró, André Breton o Jason Pollock, entre otros. La desmaterialización de la pintura fruto de la estética conceptual de los 50, le lleva a una estética puramente visual, en la cual el óleo se convierte en el eje principal del cuadro y el aliento creativo del pintor da lugar a obras en las que se concentran las distintas fuerzas de la naturaleza.

El conjunto de obras seleccionadas para esta exposición están cargadas de simbolismo mediterráneo, expresado mediante los asteriscos que representan los múltiples rumbos de los barcos, así como las preponderantes fuerzas ocultas del mar a la caída del sol, con un tono anaranjado que augura la noche. Un oasis de paz que se presenta oculto a nuestros sentidos.

Las obras de Hollingsworth forman parte de las colecciones del MoCA Museum of Contemporary Art (Los Ángeles, EE. UU) y el PAMM Pérez Art Museum of Miami (Miami, EE. UU).