Álvaro Soler-Arpa

El peso de la tradición irrumpe de forma quimérica en la obra de Soler Arpa (Girona, 1974). Sus esculturas parecen surgir de cabinets de curiosités, surgidos en los siglos XIV – XV, en los que se coleccionaban, de manera particular, infinidad de objetos únicos. Pero además, suponen la recuperación del bricollage que experimentaron las primeras vanguardias, que paradigmáticamente se encontraban en el Marché aux puces de París, en el que los objetos y rarezas suscitaban ideas a Derain o Picasso.

 

Las obras de Soler, caracterizadas por su dinamismo pretenden aludir al mito prehistórico relacionándolo con el arte actual a partir de la recuperación de materiales y de lo que Bourriaud hubiera llamado el “bricolaje de lo cultural”, planteando algunas cuestiones ambientales que conciernen a la sociedad del siglo XXI.

 

De facto, el artista reivindica la nocividad del plástico a partir de esculturas totalmente inéditas realizadas a partir de cuerpos animales, que le han valido el título de embajador de la ONG internacional Plastic Pollution Coallition (Berkeley, EE. UU). Actualmente, en colaboración con la institución, se ha presentado una exposición compuesta por cinco instalaciones que se puede contemplar en el Aeropuerto de Barcelona El Prat.