Li Qiang

El artista Li Qiang (Pekín, China, 1960) explica su propio trabajo:

“Durante el proceso de la creación, escribo la voluntad una vez, dos veces, diez veces, hasta cientos veces, una repetición en la que a veces encuentro ilusiones e imaginación. Estoy tan cerca del testador que puedo sentir su respiración, los latidos de su corazón, y ver sus movimientos. Imagino la escena cuando uno está escribiendo las ultimas palabras, sus diminutos cambios en las expresiones faciales, su experiencias vitales, sus secretos y su carácter personal.

Mi trabajo implica una forma especial e interesante de sentir y entender a los demás y sus tiempos. Sólo después de un largo tiempo de repetición, se suscita un dialogo especial, como si se tratara de una comunicación con las almas, experimentando la vida de otra persona, que resulta una reflejo de la mía.

Durante un largo período de escritura, el corazón queda vacío, el pensamiento se paraliza, llego a un punto extremo en el tiempo y la vida. Poco a poco, tanto el cuerpo como el alma se reencuentran unidos en la superficie de la pintura. Desde el principio, escribo los testamentos existentes, interpreto y analizo la información relevante de las entrevistas y reportajes basados en los sucesos que ocurren en realidad. Las obras se han convertido en mi forma de ver, pensar y expresar la realidad, como una itinerancia libre entre la escritura y la pintura.”