Chema Cobo

Chema Cobo (Tarifa, Cádiz, 1952) es un pintor fundamental para entender la historia del arte contemporáneo español. En sus comienzos estuvo relacionado con la Nueva Figuración Madrileña. En sus inicios en los 70 aborda la pintura de forma lúdica, en los 80, recurriendo a la retórica de “lo sublime” y a la alegoría barroca, escenifica teatralmente las relaciones entre cultura y memoria. A partir de principios de los años 80 se aleja de los presupuestos de sus inicios y conecta con movimientos internacionales como el Neoexpresionismo y la Transvanguardia. Cobo insiste que parte de presupuestos conceptuales y los canaliza a través de la pintura.

Su obra es intensa y extensa, con lo cual es aconsejable acotarla por etapas. En cada una de ellas aborda su obra haciendo uso de muy diversos recursos estilísticos. Es un pintor que parece igualmente atraído por lo verbal y por lo visual. No en vano el punto de partida de sus obras son siempre pensamientos o frases escritas y parte de su obra se ve reflejada en sus libros de Aforismos (Amnesia I y II).

A principio de los noventa, el Joker actúa como el maestro de ceremonias de una farsa anónima, presentando la obra de una forma que recuerda, en cierto modo, al Loplop de Max Ernst, revelando el artificio de las pinturas. Las palabras permiten a Cobo ir aún más lejos, enfrentando los elementos verbales con los visuales.Actualmente sus preocupaciones se centran en la crisis tanto de la imagen como de su representación.

El punto clave es que Cobo se encuentra atrapado en una dialéctica entre dos realidades: una dentro del lienzo (codificada como ilusión) y otra fuera del lienzo (codificada como realidad). Lo que argumenta es que ambas están codificadas: no hay un acceso simple a una realidad no codificada, ya que nuestra naturaleza perceptora y receptora está implicada en todas las representaciones, sean o no pictóricas.

En ese espacio entre ficciones hay algo más que ha interesado a Cobo desde hace cuarenta años: la incertidumbre y la duda. La singularidad de Cobo estriba en la combinación de dos tendencias, la del arte conceptual que juega con la naturaleza de la representación y la de la pintura figurativa que se concentra en jugar con lo representado. Su investigación de la representación gira en torno al carácter escurridizo de la metafísica, que se convierte en el tema conceptual de una pintura ortodoxa... sólo en apariencia.

Su obra forma parte de museos y colecciones públicas como el CAAC Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (Sevilla), la Colección Los Bragales (Santander), Kunstmuseum (Berna, Suiza), The Metropolitan Museum of Art (Nueva York, EE. UU), MNCARS Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia (Madrid) o Museum of Contemporary Art (Chicago, EE. UU).