Carlos Franco

La pintura de Carlos Franco (Madrid, 1951) se caracteriza por la recurrencia a los temas que implican al inconsciente individual y al estudio de los símbolos del inconsciente colectivos. Desde este punto de indagación se debe entender su recurrencia al clasicismo, los motivos mitológicos y la transculturalidad; es decir, la búsqueda de raíces y necesidades comunes, en el fondo, del comportamiento humano.

Desde sus primeros años de producción, se detectan referencias e influencias directas de grandes artistas del pasado, como Van Gogh, Goya o Rubens, en cuanto a la pérdida de lo uniformidad visual de la piel del cuadro; y de Ingres, Manet, Picasso o Bacon, en cuanto a creadores de temáticas de lo estético y lo social, así como de movimientos como el Pop Art y la pintura Pompeyana. Trabaja entre el ámbito de la tradición figurativa, desde la yuxtaposición y la expresividad del color, a veces y dependiendo de los temas, de forma voluptuosa.

Entre sus proyectos más ambiciosos, destaca la decoración de la fachada de la Real Casa de la Panadería en 1989, situada en la Plaza Mayor de Madrid. Sus pinturas han viajado por museos de distintos países como Panamá, Colombia o Brasil a raíz de una muestra itinerante organizada en el 2004 por la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior. En el 2007 el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía organizó una muestra del conjunto de su obra gráfica para ser expuesta en el Monasterio de Silos de Burgos. 

Su obra forma parte de museos y colecciones públicas como Artium Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo (Vitoria), Colección Los Bragales (Santander), Colección de Arte Contemporáneo “La Caixa” (Barcelona) o MNCARS Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid).