Bernardí Roig

El trabajo de Bernardí Roig (Palma de Mallorca, 1965) está fuertemente vinculado a la poética de los espacios; un lenguaje con el que genera un tenso y potente diálogo entre imagen y memoria, ruido y silencio.

Sus esculturas, principalmente figuras humanas exentas de cromatismo, reflexionan sobre el cuerpo como entidad solitaria y ausente. Éstas se ubican en escenarios que, cargados de una paz desalentadora, se resignifican desde una presencia humana que es silenciosa y, a la vez, estridente. El imaginario de Roig se construye sobre la pureza del blanco, que entiende como el espacio del sueño en el que sumergirse bajo la plenitud de su misterio o la materialización del vacío. En los últimos años, Roig ha llevado a cabo importantes proyectos de intervención, entre los que destacan el claustro de la Catedral de Burgos (2009).


Su obra forma parte de museos y colecciones públicas como la Colección de Arte Grupo AENA (Madrid), Fundación Ludwig (La Habana, Cuba), MADC Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (San José, Costa Rica) o Kaii Setouchi Art Museum (Kagawa, Japón).